Salinidad del agua de riego
- Miguel Angel Monge

- hace 3 días
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La salinidad del agua de riego puede determinarse mediante dos procedimientos:
a) Midiendo el contenido de sales, es decir, el total de sólidos en disueltos, TSD
Se realiza en laboratorio, evaporando en una estufa una muestra de agua y pesando el residuo sólido. Se suele expresar en miligramos por litro (mg/litro) o en miliequivalentes por litro (meq/litro).
b) Midiendo la conductividad eléctrica del agua, CEa
La concentración o el contenido total de sales se pueden determinar midiendo la conductividad eléctrica del agua con un conductímetro ya que, si bien el agua es mala conductora de la electricidad, cuando lleva sales disueltas su conductividad aumenta proporcionalmente al contenido total de sales. La conductividad se expresa en milimho por centímetro (mmho/cm) o en deciSiemens por metro (dS/m); 1 mmho/cm equivale a 1 dS/m.
Cuando la conductividad eléctrica del agua esté comprendida entre 1 y 5 dS/m, el contenido en sales disuelto (TSD) y la conductividad eléctrica del agua de riego (CEa) están aproximadamente relacionadas mediante la fórmula siguiente:
TSD = 0,65 · CEa
Donde:
TSD es el contenido de sales del agua (g/litro).
CEa es la conductividad eléctrica del agua (dS/m)
La mayor parte de las aguas de riego presentan una conductividad inferior a 2 dS/m
En la tabla siguiente se dan unos valores medios de CE del agua según su procedencia.
“Conductividad eléctrica de distintos tipos de aguas”

Respecto a la conversión de las unidades de medidas, son éstas:
1 mg/l (ppm) = 0,00156 dS/m
1 g/l = 1,56 dS/m
Existen varios criterios que establecen si un agua puede usarse para el riego según la cantidad de sales disueltas en ella. En la tabla siguiente se recogen los criterios de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que indican el riesgo para los cultivos según el contenido de sales disueltas en el agua de riego.
“Riesgo de salinidad de un suelo según la CE del agua de riego -(FAO)-”) Ri

esgo
Como se observa, si el contenido de sales en el agua de riego es mayor de 2 g/litro o la conductividad eléctrica del agua mayor de 3 dS/m, los problemas de salinidad pueden ser muy graves.
Siempre tenemos que tener en cuenta que el cultivo no se desarrolla en el agua de riego, sino en la solución del suelo, en el que las sales pueden estar incluso mucho más concentradas, sobre todo si disminuye la humedad del suelo.
Si se acepta como corriente la utilización de un exceso de agua de un 15% a un 20% (fracción de lavado de 0,15 a 0,20) se puede utilizar la salinidad del agua de riego (CEa) para estimar la salinidad de extracto saturado del suelo (CEex) utilizando la siguiente relación:
CEex = 1,5 · CEa
Donde:
CEex es la conductividad eléctrica del extracto de saturación del suelo
CEa es la conductividad eléctrica del agua de riego
Cuando nos veamos obligados a usar agua con un nivel de salinidad relativamente alto, debemos evitar en lo posible la acumulación de sales en la zona radicular y manejar la fertirrigación de tal forma que se reduzca la absorción de elementos tóxicos. Por sus características, el riego por goteo es el más indicado para su uso con agua salina. El riego por goteo nos permite mantener en la zona radicular una humedad cercana a la capacidad de campo, lo que evita una concentración alta de sales en el área ocupada por las raíces. La zona del bulbo mojado que ocupan las raíces se lava continuamente, lo que previene la acumulación de sales. Aparte, no se mojan las hojas con el agua de riego como ocurre con el riego por aspersión (las hojas de algunos cultivos absorben con facilidad las sales disueltas en el agua).
Hay que tener en cuenta que cuando se riega por goteo existe un riesgo en el momento que comienzan las lluvias. Si no llueve lo suficiente como para desplazar las sales por debajo de la zona radicular, el agua de lluvia puede introducir a la zona radicular las sales acumuladas en la parte superior del bulbo húmedo. Por esta razón se recomienda mantener el riego activo durante las primeras lluvias del otoño, si estas son débiles, para evitar la entrada de las sales a la zona ocupada por las raíces.
Cuando se riega por goteo, el sistema radicular de la planta es más reducido y, además, hay un lavado constante, por lo que es necesario fertilizar todo el tiempo para evitar carencias y desequilibrios. Dependiendo de la concentración de sales, será necesario aportar en los momentos de mayor demanda de agua un porcentaje extra en cada riego para favorecer el alejamiento de estas sales.
El cálculo de la fracción de lavado, o porcentaje extra de riego, se puede obtener con la aplicación DIALO (Diseño Agronómico de Riego Localizado). Puedes leer las instrucciones de uso aquí:
La aplicación DIALO la puedes obtener aquí:
