Riego por aspersión: claves para un diseño eficiente
- Miguel Angel Monge

- 5 mar
- 3 Min. de lectura
Vamos a revisar en este artículo importantes conceptos relacionados con el riego agrícola por aspersión que influirán decisivamente en la eficiencia del sistema.
La precipitación media del sistema (en mm/h) viene dada por la siguiente expresión:

En la que
qa es el caudal del aspersor seleccionado, en l/h
Ar es el marco de riego, en m2
Los aspersores se dispondrán en la parcela a una distancia que se llama marco de riego representada por dos cifras, la primera indica la distancia entre aspersores dentro de la línea (L) y la segunda la distancia entre líneas de aspersores (L’), ambas en metros.

La superficie asignada a cada aspersor es el área sombreada en color azul de la figura anterior. Para marcos de riego en rectángulo, la superficie regada sería S = L · L’. Cuando se trata de marcos cuadrados, la superficie regada sería S = L2. Por último, si consideramos marcos triangulares, la superficie es S = RAIZ(3)/2 · L2 = 0,866 · L2
Los marcos más utilizados en España son, en metros, 12x12, 12x15, 12x18, 15x15 y 18x18, así como el 18x15 triangular y el 21x18 triangular.
El espaciamiento entre aspersores es uno de los aspectos fundamentales en el diseño agronómico del sistema. Un aspersor no distribuye el agua de manera totalmente uniforme; recibe más agua la zona próxima al aspersor y menos agua a medida que nos alejamos de aquél. De ahí que, cuando se riega en bloque, sea necesario solapar una parte de las áreas regadas para lograr una mayor uniformidad de reparto del agua.
En el siguiente esquema se aprecia la distribución de un único aspersor cuando riega a presión normal de trabajo. En el punto 0 se ubicaría el aspersor; la mayor acumulación de agua, para este modelo, se situaría en un radio de unos 12 metros.

El solape normalmente se calcula según la velocidad media del viento, pues es el factor que más incide en la uniformidad del riego por aspersión. Se recomienda separaciones entre aspersores de un 60 o 65% del diámetro (D) para marcos en cuadrado o en triángulo y cuando las velocidades medias del viento sean inferiores a 3 m/s.

Para marcos rectangulares el espaciamiento será de 50 o 55% entre aspersores y de 70 o 75% entre ramales cuando las velocidades de viento sean inferiores a 3 m/s.

Estos espaciamientos se reducirán al aumentar la velocidad media del viento según la siguiente relación (J.M. Tarjuelo):
% de reducción Velocidad viento (m/s)
10-12 3-6
18-20 7-9
25-30 10-12
La figura siguiente resume los valores recomendados de distancia entre aspersores según las velocidades medias del viento:

En los riegos por aspersión el efecto del viento es el mayor distorsionador de la eficiencia del sistema pudiendo ocasionar importantes pérdidas por arrastre, sobre todo cuando NO se riega en bloque. El viento influye en la distribución del agua sobre la zona regada debido a la modificación de la trayectoria del chorro.
La presión juega además un papel importante, ya que una presión excesiva pulveriza más el agua e incrementa la proporción de gota fina que es más sensible al arrastre y a la evaporación (véase el post cosas que debes de tener en cuenta cuando riegas por aspersión)
La velocidad del viento se incrementa con la altura, por tanto, a los aspersores utilizados para regar cultivos de porte alto les afectará más la acción del viento que los situados a menor altura.

Por último, es muy importante que la instalación se diseñe para que la precipitación media del sistema no supere la capacidad de infiltración de agua en el suelo con la finalidad de que no se produzca encharcamiento ni escorrentía.
Por lo general se debe diseñar el sistema para que resulte una pluviosidad de 6 a 8 mm/hora salvo en terrenos arcillosos que deberá ser menor, para evitar encharcamientos.
Herramientas para el cálculo de riego por aspersión:
Estudio hidráulico de instalaciones de riego por aspersión (ASPHIR)
Diseño agronómico de riego por aspersión (DARA) -gratuita- Véase https://www.hutech.es/servicios-1